-Ya
nosotros hemos terminado, si tiene algún problema llame a este número- extendió
la mano y me dio una tarjeta.
-Vale,
gracias por todo.
-Nada,
adiós.
-Adiós.
Salieron
todos los hombres de la casa y cerré la puerta, me senté en la escalera y volví
a mi conversación por whatsapp.
-¿Eres
chico o chica?
-¿Influye
la respuesta a esa pregunta para que me ayudes? –Bromeé
-Claro!
Jajaja
-Soy
chica.
-¿Seguro?
-Oye…Me
viste anoche.
-Jajaja,
tienes razón, perdona.
-¿De
dónde eres?
-De
Londres.
-¿Hablas
español?
-Si,
algo, mi madre es española y me ha enseñado.
-Entonces
tu nombre será algo así como… Alice?
-No.
-Mary?
-No.
-Lucy?
-Jajaja,
no das uno.
-Dame
una pista…
-E
-Eustaquia
jajaja
-¿?
-Perdón.
Dímelo ya y acabamos antes.
-Jajaja
Elizabeth.
-Con lo
fácil de era… jajaja muy bonito.
-Gracias,
a mi también me gusta y el tuyo también.
-¿Edad?
-¿Es
relevante?
-Mucho,
no me van las maduritas jajaja
-Jajaja
18.
-Vale,
vale, está bien. ¿Dónde vives?
-Jajaja
¿vas a venir a ayudarme?
-Claro!,
ve vistiéndote y esas cosas
-Ya
estaba vestida, si tenía en casa a diez hombres jajaja.
-Que
ligona…
-Los
transportistas!!!
-Bueno,
bueno, ¿Dónde?
-C/
Endesa Romana, 7058
-¿LA
REAL?
-Jajaja
si, bueno, estoy tardando en llegar.
-Jajaja
te espero.
Cerré
la conversación y llamé a Emma.
-Hola
Em.
-Hola, ¿Cómo
estas?
-Muy
bien, la casa es enorme, hace mucho sol y calor, mi madre ha comprado unos
muebles increíbles…
-Me
alegro muchísimo por ti, te echo de menos.
-Y yo a
ti, así que supongo que no querrás escuchar el cotilleo que tengo.
-No,
si, cuenta. ¿Has conocido a un chico? ¿Español? ¿Cómo es? ¿Cómo fue?
-Relax, a ver. Si, he conocido a un chico, sí,
español, es… muy… ¿guapo?
-¿Por
qué lo preguntas?
-No se
como describírtelo.
-Pues,
pelo, ojos, sonrisa, piel, cuerpo… lo típico.
-Jajaja,
empiezo, - me entusiasmé- es muy rubio, tiene unos ojos azules como el mar,
amiga, tiene una sonrisa pequeña pero muy bonita, es un poquito más alto que
yo, tiene una voz… como la de un ángel, canta, ¡eso!, canta muy bien…
-¿CÓMO QUE
CANTA?
-Si,
ahora te explico. Sigo, tiene unas manos muy bonitas, pequeñas y cuidadas…ais
-Tu y
tu obsesión con las manos de los chicos… jaja ¿Cómo fue?
-Estaba
en el aeropuerto tocando Talking To The Moon con la guitarra, lloraba, no
cantaba y de pronto, alguien la estaba cantando detrás de mi, me giré y era él,
estuvimos hablando un poco y me tuve que ir porque salía mi vuelo, pero me pidió
el número y esta mañana me habló, por eso no te he llamado antes. Pedonamelo
-Claro,
¿y es de por ahí cerca?
-Ay si,
no te he contado lo mejor, es de Madrid, le dejé un rato sin contestar porque
estaba con lo de los muebles y me dijo que si quería venía a casa a ayudarme,
le dije donde vivía y conoce mi casa, está de camino.
Sonó el
timbre. Caminé hasta la puerta aún hablando con mi amiga.
-Y ya
está aquí, está tocando en la puerta. –Abrí.
-¿Estas
segura? Ten mucho cuidado, que estás sola.
-Si,
Em, no te preocupes. – Hola, saludé a Dani, pasa, por favor.
-¿Qué pasa?
-Nada,
le he dicho que pase. Te tengo que dejar que le tengo aquí mirando al techo
jajaja. Adiós, te quiero.
-Y yo a
ti, ten cuidado. Adiós.
Colgué.
-¿Tu
novio inglés? –preguntó
-¿Qué?
No, mi mejor amiga. –le sonreí.
-Vaya,
nunca había entrado aquí, es impresionante.
-Jajaja
Si hubieras entrado, tendrias una denuncia jajaja. Si, es muy grande.
-Bueno,
¿a qué te ayudo?
-No se,
¿por donde empezarías tu?
-Empezaría
por limpiar, luego se pinta y por último los muebles, menos los que tengas que
usar ya.
-De
acuerdo, ¿me ayudarás a limpiar también?
-Sí,
será divertido. ¿Dónde tienes las cosas?
-Pues…
la verdad es que no lo se. Creo que aquí no hay nada.
-Busca
por si acaso.
-Ayudame,
busca por todos sitios.
-Me
resulta… es decir, es tu casa, ¿Voy a abrir armarios y cajones?
-Claro,
jajaja yo llegué anoche y nunca había estado aquí, así que estamos en la misma
situación.
-Jajaja
vale, pero si encuentro algo que no debería, culpa tuya.
-Toda mía,
venga.
Empezamos
a movernos por toda la casa, rebuscando algún producto para limpiar.
~ Narra
Dani ~
Ella se
fue a buscar algo que pudiésemos usar para limpiar y yo seguía fascinado por
aquella casa, de fuera se veía enorme, pero por dentro… los detalles, el piso…
todo, era antiguo, nos iba a costar que esta casa pareciera moderna, pero lo íbamos
a intentar. Empecé a caminar por las habitaciones del piso de arriba buscando
en las cómodas que había, en los muebles de los baños y no encontré nada, baje
y llegué al salón, había un gran piano, y en el suelo, unas mantas, supuse que
Elizabeth había dormido allí.
-¿Has
encontrado algo? – Me preguntó apareciendo por detrás, me sobresalté.
-No,
nada, ¿y tu?
-Nada,
jaja ah, eso… -agachó la cabeza- he dormido ahí, dormir arriba me daba miedo.
-Jajaja
yo pensaba que dormiste ahí para no subir.
-Podía
haberte dicho eso y no quedar como una miedica.
Nos estábamos
riendo y sonó el timbre. Ella se sorprendió y me miró.
-A mi
no me mires, ¿yo que se? – Se rió y fue hasta la puerta.
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