jueves, 28 de noviembre de 2013

4. ¿Y AHORA QUÉ?

-Ya nosotros hemos terminado, si tiene algún problema llame a este número- extendió la mano y me dio una tarjeta.
-Vale, gracias por todo.
-Nada, adiós.
-Adiós.

Salieron todos los hombres de la casa y cerré la puerta, me senté en la escalera y volví a mi conversación por whatsapp.

-¿Eres chico o chica?
-¿Influye la respuesta a esa pregunta para que me ayudes? –Bromeé
-Claro! Jajaja
-Soy chica.
-¿Seguro?
-Oye…Me viste anoche.
-Jajaja, tienes razón, perdona.
-¿De dónde eres?
-De Londres.
-¿Hablas español?
-Si, algo, mi madre es española y me ha enseñado.
-Entonces tu nombre será algo así como… Alice?
-No.
-Mary?
-No.
-Lucy?
-Jajaja, no das uno.
-Dame una pista…
-E
-Eustaquia jajaja
-¿?
-Perdón. Dímelo ya y acabamos antes.
-Jajaja Elizabeth.
-Con lo fácil de era… jajaja muy bonito.
-Gracias, a mi también me gusta y el tuyo también.
-¿Edad?
-¿Es relevante?
-Mucho, no me van las maduritas jajaja
-Jajaja 18.
-Vale, vale, está bien. ¿Dónde vives?
-Jajaja ¿vas a venir a ayudarme?
-Claro!, ve vistiéndote y esas cosas
-Ya estaba vestida, si tenía en casa a diez hombres jajaja.
-Que ligona…
-Los transportistas!!!
-Bueno, bueno, ¿Dónde?
-C/ Endesa Romana, 7058
-¿LA REAL?
-Jajaja si, bueno, estoy tardando en llegar.
-Jajaja te espero.

Cerré la conversación y llamé a Emma.

-Hola Em.
-Hola, ¿Cómo estas?
-Muy bien, la casa es enorme, hace mucho sol y calor, mi madre ha comprado unos muebles increíbles…
-Me alegro muchísimo por ti, te echo de menos.
-Y yo a ti, así que supongo que no querrás escuchar el cotilleo que tengo.
-No, si, cuenta. ¿Has conocido a un chico? ¿Español? ¿Cómo es? ¿Cómo fue?
-Relax,  a ver. Si, he conocido a un chico, sí, español, es… muy… ¿guapo?
-¿Por qué lo preguntas?
-No se como describírtelo.
-Pues, pelo, ojos, sonrisa, piel, cuerpo… lo típico.
-Jajaja, empiezo, - me entusiasmé- es muy rubio, tiene unos ojos azules como el mar, amiga, tiene una sonrisa pequeña pero muy bonita, es un poquito más alto que yo, tiene una voz… como la de un ángel, canta, ¡eso!, canta muy bien…
-¿CÓMO QUE CANTA?
-Si, ahora te explico. Sigo, tiene unas manos muy bonitas, pequeñas y cuidadas…ais
-Tu y tu obsesión con las manos de los chicos… jaja ¿Cómo fue?
-Estaba en el aeropuerto tocando Talking To The Moon con la guitarra, lloraba, no cantaba y de pronto, alguien la estaba cantando detrás de mi, me giré y era él, estuvimos hablando un poco y me tuve que ir porque salía mi vuelo, pero me pidió el número y esta mañana me habló, por eso no te he llamado antes. Pedonamelo
-Claro, ¿y es de por ahí cerca?
-Ay si, no te he contado lo mejor, es de Madrid, le dejé un rato sin contestar porque estaba con lo de los muebles y me dijo que si quería venía a casa a ayudarme, le dije donde vivía y conoce mi casa, está de camino.

Sonó el timbre. Caminé hasta la puerta aún hablando con mi amiga.

-Y ya está aquí, está tocando en la puerta. –Abrí.
-¿Estas segura? Ten mucho cuidado, que estás sola.
-Si, Em, no te preocupes. – Hola, saludé a Dani, pasa, por favor.
-¿Qué pasa?
-Nada, le he dicho que pase. Te tengo que dejar que le tengo aquí mirando al techo jajaja. Adiós, te quiero.
-Y yo a ti, ten cuidado. Adiós.

Colgué.

-¿Tu novio inglés? –preguntó
-¿Qué? No, mi mejor amiga. –le sonreí.
-Vaya, nunca había entrado aquí, es impresionante.
-Jajaja Si hubieras entrado, tendrias una denuncia jajaja. Si, es muy grande.
-Bueno, ¿a qué te ayudo?
-No se, ¿por donde empezarías tu?
-Empezaría por limpiar, luego se pinta y por último los muebles, menos los que tengas que usar ya.
-De acuerdo, ¿me ayudarás a limpiar también?
-Sí, será divertido. ¿Dónde tienes las cosas?
-Pues… la verdad es que no lo se. Creo que aquí no hay nada.
-Busca por si acaso.
-Ayudame, busca por todos sitios.
-Me resulta… es decir, es tu casa, ¿Voy a abrir armarios y cajones?
-Claro, jajaja yo llegué anoche y nunca había estado aquí, así que estamos en la misma situación.
-Jajaja vale, pero si encuentro algo que no debería, culpa tuya.
-Toda mía, venga.

Empezamos a movernos por toda la casa, rebuscando algún producto para limpiar.


~ Narra Dani ~

Ella se fue a buscar algo que pudiésemos usar para limpiar y yo seguía fascinado por aquella casa, de fuera se veía enorme, pero por dentro… los detalles, el piso… todo, era antiguo, nos iba a costar que esta casa pareciera moderna, pero lo íbamos a intentar. Empecé a caminar por las habitaciones del piso de arriba buscando en las cómodas que había, en los muebles de los baños y no encontré nada, baje y llegué al salón, había un gran piano, y en el suelo, unas mantas, supuse que Elizabeth había dormido allí.

-¿Has encontrado algo? – Me preguntó apareciendo por detrás, me sobresalté.
-No, nada, ¿y tu?
-Nada, jaja ah, eso… -agachó la cabeza- he dormido ahí, dormir arriba me daba miedo.
-Jajaja yo pensaba que dormiste ahí para no subir.
-Podía haberte dicho eso y no quedar como una miedica.

Nos estábamos riendo y sonó el timbre. Ella se sorprendió y me miró.


-A mi no me mires, ¿yo que se? – Se rió y fue hasta la puerta.

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