viernes, 10 de enero de 2014

25. ME GUSTA

~ Narra Emma ~

Pasamos todo el día con las chicas que habíamos conocido, se vinieron a casa con nosotras y jugamos con los juegos de mesa de Carlos, pasamos la tarde juntas y se fueron por la noche temprano, sobre las 21.

-Vaya día, ¿eh? –le dije.
-Si, de locos. –Rió.
-Al menos hemos conocido a alguien aquí.
-Y ya era hora. Voy a ducharme que creo que los chicos van a venir.
-Vale, luego me ducho yo. –le dije.

Lyz subió al baño y se empezó a duchar, yo me quedé en el sofá, me aburría y me fui al salón del piano y comencé a tocar Für Elise (Para Elisa). Estaba a mitad cuando tocaron el timbre. Paré y fui a abrir.

-Hola, pasa. –le dije.
-¿Eras tu la que tocaba?
-Si, Lyz está arriba. – cerré la puerta
-¿Tienes algún fallo?
-¿Perdona?
-Eres simpática, divertida, amable, preciosa y encima tocas el piano. –Me sonrojé.
-Tú tampoco eres para nada imperfecto que digamos, quiero decir
-Lo que digas.

Le restó importancia con la mano y caminó hasta el piano, le seguí y me senté a su lado.

-Joder Álvaro, no me digas esas cosas… -volví a empezar a tocar.
-¿Por qué?Me siguió al piano pero una octava mas grave- Es la verdad.
-Porque tu también eres muy guapo, ¿has visto que sonrisa y ojazos tienes?me di cuenta de lo que estaba diciendo y me callé, miré al piano y seguí tocando. Él sonrió.
-Sigue, por favor, no pares, a ver si expresando mi perfección te encuentro algún defecto y me dejas de gustar aunque sea un poquito.
-¿Qué que?le pregunté sorprendida.

Él miró al piano, cerró los ojos, se sonrojó, cogió aire y sonrió.

-Pues eso, queque… –Cogió aire profundamente- ¡Joder! Que me gustas, coño.

Yo me reí por la forma en que lo había dicho y me miró sorprendido.

-Hala, ya lo he dicho. –Paró de tocar – me ha costado decirlo pero ya está.
-Perdona que me haya reído, ha sido la forma de decirlo. –Dejé de tocar y me giré hacia él.
-No pasa nada, -rió- Me he puesto nervioso, no tenía que haber gritado.
-Da igual, ha sidooriginal.reí.

Álvaro se giró en la butaca hacia mí, me miró fijamente a los ojos y me agarró las manos.

-¿Vas a contestarme algo? Quiero decir, te he dicho lo que siento y me gustaría que tu…
-Pues… -estaba nerviosa y no sabía que decir.
-Me vas a estrujar la mano…
-¿Qué? –Miró nuestras manos.- Ay, perdona. – le solté- Es que estoy nerviosa.
-¿Por qué? ¿Porque no sientes lo mismo o porque si y no sabes como decirlo?
-Porque yo… quiero decir, tu…

Miré hacia otro lado buscando las palabras adecuadas y vi a Lyz en la puerta apoyada, sonriendo y con la cabeza ladeada, me quedé rígida, Álvaro miró a la puerta y la vio. Se quedó serio, se levantó corriendo y salió de la habitación.

~ Narro Yo ~

Estaba viendo como Em le iba a decir a Álvaro lo que sentía cuando se dio cuenta de que estaba allí. Álv se levantó deprisa y salió del salón del piano camino al baño con la cabeza baja. Estaba muy serio pero cuando llegó a mi lado me miró y sonrió, le correspondí. Cuando cerró la puerta del baño corrí hacia Emma y me senté en el piano a su lado.

-¿Y eso? Cuéntamele dije feliz, me sonrió.
-No se, ha surgido.
-Pero, ¿Qué te ha dicho él?
-Pues que si, que le gusto.
-¿Y que le has dicho tu?
-Nada, nos has cortado el rollo.
-Perdona, yo acababa de llegar y quería ver de que hablabais antes de entrar en la conversación, no escuché ni vi nada, solo cuando dijisteporque yo…”
-Bueno pues antes me había dicho que le gustaba y poco mas.
-Que lindo es…
-Pues si, me gusta mucho, pero solo estaré aquí hasta la semana que viene.
-No si te dan permiso para la universidad.
-A ver si me lo dan ya.

Tocaron el timbre.

-Será Dani, voy a abrir.

Fui a abrir la puerta y vi a Álvaro saliendo del baño, le miré y le hice señas con los dedos hacia el salón.

-Vuelve al salón Romeo. –bromeé, se rió y se acercó a mi.
-¿Crees que me dirá que si? – me susurró.
-Si te lo curras un poquito mas, la tienes babeando. – bromeé.
-¿Le gusto? – Asentí. Suspiró aliviado y me abrazó. – Gracias.
-Vale… -reí y fui a abrir.

Llegué a la puerta y abrí.

-Ya pensaba que no me abrías –Entró Dani en casa.
-Es que estaba hablando con Álvaro.
-¿Está aquí?
-Si, en el salón. Ha pasado algo muy fuerte.
-¿El que? –se acercó a mi y me abrazó por la cintura.
-Ya lo verás. – me dio un beso.

Nos besábamos entre risas y bromas.

-Lyz, me voy a duchar. –miré detrás de mi y vi a Emma. Asentí.
-Ven, corre.

Agarré la mano de Dani y entramos rápidamente en el salón. Nos sentamos cada uno a un lado de Álvaro.

-Oye Dani, ¿sabías que es noche de confesiones?le pregunté mirando a Álvaro que me miró y sonrió, empezó a sonrojarse.
-¿Y eso? ¿Qué ha pasado? –me preguntó extrañado.
-No se, pregúntale a tu amigo. ¿Qué ha pasado antes Álvaro?le miré y estaba rojo.
-No se. – se encogió de hombros.
-Ay Dani, ¿sabes lo que me gustas? – le dije molestando a Álvaro.
-¿Qué? No me entero de nada. – me contestó, Álvaro rió.
-Pues que he estado hablando con Emma… -empezó a explicarse.
-¡Y le dijo que le gustaba! –grité sin poder contenerme.
-¿En serio? ¿Y qué te dijo ella?preguntó interesado.
-Nada, no me dijo absolutamente nada.
-Yo creo que no sabía qué decir, la conozco. Cuando se pone nerviosa no habla, tartamudea y le da vueltas a las palabras.expliqué a los chicos.
-¿Y crees que le conteste algo pronto?
-Eso, ¿tú qué piensas?
-No se. Supongo que deberías darle tiempo para que te lo diga ella, a que esté segura…
-Pero se va la semana que viene… -dijo Dani.
-Bueno, si tiene que ser, será.
-Si, no importa. Es mejor no forzar la situación, que surja todo por si solo.

Nos quedamos un rato mirando a la nada, pensando en la conversación, en silencio. De pronto llegó Emma.

-¿Qué pasa? ¿Por qué estáis todos tan callados? –todos la miramos y nos miramos entre nosotros.
-No por nada. No se. –dije.
-Estábamos pensando. –contestó Dani.
-¿Pensando? ¿En qué?
-En nada. ¿Cenamos? – contestó rápidamente Álvaro. Emma me miró extrañada y me encogí de hombros y con gesto de desconcierto.
-Si eso, nosotros os hacemos la cena. –le apoyó Dani.
-Bueno…
-Olvídate de cenar, Em. – nos reímos.
-Muy graciosas. – se burló Dani.

Salieron de la habitación y se fueron a la cocina. Emma y yo nos quedamos hablando y preparando la mesa del salón para cenar viendo la tele.
~ Narra Dani ~

Álvaro y yo nos fuimos a la cocina a preparar la cena para todos.

-¿Qué hacemos?
-No se, algo sencillo. – reímos.
-¿Una parmesana?
-Venga, de calabacines.
-Vale.

Nos pusimos a cocinar a la vez que hablábamos, era un plato rápido y sencillo, en media hora estaría listo.

-¿Es cierto eso que dijo Lyz? ¿De verdad le dijiste que te gustaba? –le pregunté.
-Si tío. A lo mejor me equivoqué.
-Que no, ya verás. Seguro que ahora le gustas más.
-¿Le gustaba antes?
-No se. Pero si le gustabas, ahora más.
-No ayudas, Dani.Reímos- Es que la veo y siento que necesito abrazarla y-resopló.
-Yo creo que o le dices todo claro y asegurándote de que te conteste o te lanzas y te arriesgas a que te corresponda o…
-Que me parta la cara.
-Exacto, pero al menos no estarás tan presionado.
-Bueno, ya veré lo que hago.
-Pero date prisa, no esperes al último día. – dije sacando la bandeja del horno.
-Si surge el último día me jodo y me callo.

No respondí, me encogí de hombros y salí de la cocina con la bandeja. En el salón estaban las chicas esperando para cenar.

-Que bien huele… -dijo Emma.
-Falta que sepa bien. – bromeó Lyz.
-Como esté bueno te lo estaremos recordando siempre. – rió Álvaro.
-¿Pongo la tele o una peli? –pregunté.
-La tele mejor.me contestó Lyz.

Puse la tele y me senté a cenar. Cuando terminamos nos quedamos viéndola, Álvaro y Emma estaban hablando muy bajito y yo tenía el brazo por encima de los hombros de Lyz, abrazándola. Nosotros estábamos recostados de una esquina del sofá al centro y Álvaro y Emma por el otro lado.

*Televisión*

-Seguimos con el grupo revelación de nuestro país, cinco chicos que ante todo, se definen, como amigos que están cumpliendo un sueño en com

Me empecé a poner nervioso, sabía las palabras que venían a continuación. Me coloqué bien en el sofá.

-Dani, ¿estás bien? Estás muy inquieto.me dijo Lyz levantándose y mirándome.
-Si, si, es que me estaba dando con el brazo del sofá en la espalda.

A la vez que me incorporé en el sofá le di un golpe con el pie a Álvaro en su pierna, salió de su conversación y me miró, con el brazo que tenia encima de Lyz le señalé la tele, se dio cuenta y rápidamente buscó el mando y cambió el canal. Fueron los minutos más largos de mi vida. Cuando vi que había otro canal, miré a Emma y estaba mirándonos con la boca abierta y los ojos a punto de salírsele de la cara. Miré a Álvaro asustado y él se puso el dedo en los labios, en seña de que guardara silencio.


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