Todos se fueron y Emma y
yo nos quedamos solas otra vez.
-Que silencio de repente…
- me dijo.
-¿A que mola? – Reí.
-No mucho, es mejor cuando
ellos están aquí.
-Ya, pero a veces un poco
de tranquilidad no viene mal.
Fuimos al salón y vimos
el desastre que había.
-¿Qué hacemos con esto?
– me preguntó.
Apagué
la tele
y los
altavoces, salí
y apagué
la luz.
-Solucionado. – bromeó.
-Claro.
Venga vamos
a acostarnos,
ya lo
recogemos mañana.
–subimos las
escaleras.
-Oye…
- la
miré. – ha
dicho “mi
novia” ya
es oficial.
– dijo dándome
golpes con
el codo
en el
costado, yo
reí.
-Y Álvaro se ha aludido
cuando dijeron lo de que una chica gusta más que otra.
Em miró al suelo
sonriendo y sonrojada, no dijo nada, yo me reí de verla así.
Terminamos de subir las escaleras y nos fuimos a dormir a mi cama,
era la más grande en la habitación grande.
~ Narra Emma ~
Me
desperté a
las 10,
había dormido
como nunca,
dos días
en España
y ya
estaba cansada:
nos levantábamos
temprano y
nos acostábamos
muy tarde.
Los chicos
nos tenían
siempre muy
entretenidas y
haciendo algo
divertido,
lástima que
el fin
de semana
ellos lo
fueran a
pasar fuera.
Me daba
pena Lyz,
se que
aunque se
riera y
bromeara con
que ellos
se fueran,
en el
fondo les
echaría de
menos,
acostumbrada a
estar siempre
con ellos…
en especial
a Dani,
pero bueno,
solo serían
tres días.
Ay, tres
días sin
ver la
dulce mirada
y perfecta
sonrisa de
Álvaro, me
tenía loca.
Lástima que
fuera a
estar aquí
poco tiempo.
Después de
pasar un
rato en
la cama
pensando, me
levanté, y
desayuné, en
poco tiempo
bajó Lyz.
-Buenos días. – le dije
levantando la taza. Lyz rió.
-Hola…
Se preparó el desayuno y
se sentó conmigo.
-¿Preparada para limpiar
el desastre de anoche?
-No mucho, me duele todo…
- contesté.
-¿Y eso de qué?
-No se.
-A ver si te vas a ir
lesionada y tu madre piensa que te he maltratado o algo. – Reímos
-Si, ya verás cuando le
cuente que me has tenido limpiando toda la casa… - Bromeé.
-Uy, cuéntale mejor que
te gusta uno de mis amigos que te ha llevado a un parque de
atracciones, a cenar, de compras y al teatro. Verás que gracia. –
Bromeó
-Pues
si, casi
que la
llamo ya
y le
cuento. – Lyz
rió. – No,
en serio,
tengo que
llamarla.
-Ah. – se quedó muy
seria. Me levanté y fui a llamar a mi madre.
~ Narro Yo ~
Emma se fue a llamar a
casa y yo terminé de desayunar, recogí y fregué lo que habíamos
usado, para cuando terminé ella había terminado de hablar.
-Bueno, ya estoy.
¿Empezamos con el salón?
-Si, vamos a ver si el
desastre es el mismo o ha menguado. – Bromeé
Fuimos al salón.
-Mala
suerte amiga,
- Me
golpeó el
hombro. – el
desastre es
el mismo.
– Reí
-Bueno, pues no hay más
remedio que empezar… - suspiré.
Pusimos
música de
Bruno Mars
para animarnos
y empezamos
a limpiar
y recoger
los platos,
los vasos,
cubiertos, cajas
de pizzas,
restos de
comida, los
juegos de
mesa que
Carlos había
traído, los
mandos de
la play,
todo. Tardamos
una hora
y media,
subimos a
la habitación
y nos
preparamos para
salir. Cuando
estuvimos listas
cogimos un
taxi y
fuimos a
los grandes
almacenes y
a Ikea.
~ Narra Emma ~
Fuimos a comprar lo que
necesitábamos para la casa y arreglar los baños, por último fuimos
a mi querido Ikea, Lyz quería comprar un sillón o algo así.
Estábamos paseando y mirando cuando a Lyz le sonó el móvil, se
apartó un poco para huir del ruido y comenzó a hablar, yo seguí
mirando y cogiendo cosas.
-No te lo vas a creer. –
Me dijo emocionada.
-Prueba…
-Era
de la
Universidad, que
además de
aceptarme, me
han concedido
una beca
por el
alto nivel
de idiomas
que tengo
y por
vivir sola
aquí. Tengo
que ir
el lunes
a presentar
unos papeles
y está
hecho. – Me
hablaba muy
rápido y
emocionada.
-Qué bien, ojala yo
pudiera hacerlo también.
-Y puedes, solo tendrías
que aprender a hablar español más fluido.
-¿Tu crees?
-Claro, ¿Por qué no
pruebas a solicitar una plaza y beca?
-¿Y luego qué hago, cómo
se lo tomarán mis padres?
-Eso es lo malo. Puedes
preguntarles y si aceptan, el lunes cuando vayamos lo presentas.
-Podría probar, pero lo
veo difícil.
-Venga ya, eres
responsable, inteligente y seria, ¿Por qué no iban a dejarte?
-Además estaría contigo.
-Exacto. Oye, ¿te gusta
ese cuadro para el salón?
-Si, es mono…
-Cógelo también.
Seguimos hablando y
opinando sobre lo que había en la tienda. Encontramos los sillones
que quería, eran puffs, compró tres y encargó que le llevaran la
compra a casa, igual que había hecho con la compra anterior.
~ Narro Yo ~
Volvimos
a casa,
era la
hora de
comer, nos
preparamos la
comida y
almorzamos.
Cuando terminamos
nos pusimos
a ver
la tele
y en
un par
de horas
llegaron las
compras que
habíamos hecho:
toalleros,
espejos nuevos
y tres
puff como
el que
tenía Dani
en casa,
entre otras
muchas cosas.
Nos pusimos
a colocarlo
todo y
terminar lo
que le
quedaba a
la casa.
Terminamos de
noche, nos
duchamos y
tumbamos a
ver una
peli en
los puffs
nuevos.
-Anda, pues estas cosas
son cómodas. – rió Emma.
-¿Verdad que si? Dani
tiene uno en casa y me dio envidia.
-Y claro, tuviste que ir a
por uno.
-Por supuesto. Ya que hoy
ha sido duro, ¿Por qué no nos acostamos temprano?
-Si,
como quieras,
pero estoy
cómoda aquí
viendo la
tele.
-Yo tengo solución para
eso.
-¿Cuál? – me miró
extrañada-
-Bajamos el colchón
grande y nos quedamos aquí.
-¿En serio podemos hacer
eso?
-Claro, ¿no es mi casa?
Pues mando yo. Vamos a buscarlo.
Pasamos
la noche
durmiendo en
el salón
viendo películas
de risa.
El
sábado lo
pasamos de
compras y
por la
noche nos
estábamos
preparando para
salir y
me llamó
mi madre.
-Em, es mi madre,
aprovecha y habla con la tuya sobre la Universidad.
-Vale.
~ Narra Emma ~
Cómo
Lyz iba
a contarle
a su
madre la
noticia sobre
la Universidad
y yo
me moría
por contarle
mis planes
a la
mía, la
llamé.
-Hola mamá.
-Hola Emma, ¿Va todo
bien?
-Si, genial. Me lo estoy
pasando muy bien.
-Me
alegro que
te esté
gustando.
Aprovecha que
tiene fin.
-De eso quería hablarte.
-¿Qué pasa?
-Que no tiene por qué
tener fin.
-¿Qué quieres decir?
-A
Lyz le
han concedido
una beca
en la
Universidad por
saber idioma
y vivir
sola, y
ya que
a mi
me gustaría
estar con
ella y
estudiar, me
preguntaba si
me dejarías
presentar una
solicitud en
la universidad
de aquí.
-¿Para estudiar ahí? ¿En
España?
-Si, no se, era una idea…
-Cariño,
yo quiero
que seas
feliz y
se que
si estás
con Elizabeth
– malo, cuando
llamaba a
Lyz por
su nombre
completo, no
iba bien
- vas
a estar
bien y
todo eso,
pero compréndelo
es muy
lejos y
vosotras solas.
-Ya, pero podría probar,
primero tendrían que aceptarme…
-Y si lo hacen tendrás
que quedarte como mínimo un año.
-Lo se, pero me hace mucha
ilusión, mamá, por favor.
-Bueno, lo hablaré con
papá y ya te digo, ¿Vale?
-¿Pero por tu parte es un
si?
-Por mi parte es un
“puedes presentar la solicitud”
-Gracias, mamá, te
quiero.
-Y yo a ti. ¿Algo más
que pedirme?
-No, gracias.
-Un beso cariño, adiós.
-Adiós.
Colgué
con una
sonrisa enorme.
-¡Lyz!
-Dime. ¿Has hablado con
tu madre?
-Si,
ella me
da permiso
para presentar
la solicitud,
pero mi
padre no
lo sabe.
-¿Entonces, que hacemos?
-Esperar a que mi padre
diga algo.
-¿Pero tu, como lo ves?
-Yo creo que bien.
-Bueno, pues vamos a
celebrarlo.
-¿A dónde?
-A algún sitio a bailar y
tomar algo.
-Venga va.
Salimos
de casa
en taxi
y nos
llevó a
una discoteca,
estuvimos allí
hasta las
3 bailando,
bebiendo y
pasándolo bien.
Para colmo,
sonó “Don’t
you worry
child” que
me venía
increíble para
el momento.
Llegamos a
casa a
las 3.30
y nos
fuimos directas
al salón
a dormir,
estábamos tan
cansadas que
solo nos
quitamos los
vestidos y
nos metimos
en la
cama.
El domingo nos levantamos
pasado el mediodía, almorzamos lo que nos sobró del día anterior y
nos quedamos en pijama todo el día, viendo películas en el salón.
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