viernes, 10 de enero de 2014

25. ME GUSTA

~ Narra Emma ~

Pasamos todo el día con las chicas que habíamos conocido, se vinieron a casa con nosotras y jugamos con los juegos de mesa de Carlos, pasamos la tarde juntas y se fueron por la noche temprano, sobre las 21.

-Vaya día, ¿eh? –le dije.
-Si, de locos. –Rió.
-Al menos hemos conocido a alguien aquí.
-Y ya era hora. Voy a ducharme que creo que los chicos van a venir.
-Vale, luego me ducho yo. –le dije.

Lyz subió al baño y se empezó a duchar, yo me quedé en el sofá, me aburría y me fui al salón del piano y comencé a tocar Für Elise (Para Elisa). Estaba a mitad cuando tocaron el timbre. Paré y fui a abrir.

-Hola, pasa. –le dije.
-¿Eras tu la que tocaba?
-Si, Lyz está arriba. – cerré la puerta
-¿Tienes algún fallo?
-¿Perdona?
-Eres simpática, divertida, amable, preciosa y encima tocas el piano. –Me sonrojé.
-Tú tampoco eres para nada imperfecto que digamos, quiero decir
-Lo que digas.

Le restó importancia con la mano y caminó hasta el piano, le seguí y me senté a su lado.

-Joder Álvaro, no me digas esas cosas… -volví a empezar a tocar.
-¿Por qué?Me siguió al piano pero una octava mas grave- Es la verdad.
-Porque tu también eres muy guapo, ¿has visto que sonrisa y ojazos tienes?me di cuenta de lo que estaba diciendo y me callé, miré al piano y seguí tocando. Él sonrió.
-Sigue, por favor, no pares, a ver si expresando mi perfección te encuentro algún defecto y me dejas de gustar aunque sea un poquito.
-¿Qué que?le pregunté sorprendida.

Él miró al piano, cerró los ojos, se sonrojó, cogió aire y sonrió.

-Pues eso, queque… –Cogió aire profundamente- ¡Joder! Que me gustas, coño.

Yo me reí por la forma en que lo había dicho y me miró sorprendido.

-Hala, ya lo he dicho. –Paró de tocar – me ha costado decirlo pero ya está.
-Perdona que me haya reído, ha sido la forma de decirlo. –Dejé de tocar y me giré hacia él.
-No pasa nada, -rió- Me he puesto nervioso, no tenía que haber gritado.
-Da igual, ha sidooriginal.reí.

Álvaro se giró en la butaca hacia mí, me miró fijamente a los ojos y me agarró las manos.

-¿Vas a contestarme algo? Quiero decir, te he dicho lo que siento y me gustaría que tu…
-Pues… -estaba nerviosa y no sabía que decir.
-Me vas a estrujar la mano…
-¿Qué? –Miró nuestras manos.- Ay, perdona. – le solté- Es que estoy nerviosa.
-¿Por qué? ¿Porque no sientes lo mismo o porque si y no sabes como decirlo?
-Porque yo… quiero decir, tu…

Miré hacia otro lado buscando las palabras adecuadas y vi a Lyz en la puerta apoyada, sonriendo y con la cabeza ladeada, me quedé rígida, Álvaro miró a la puerta y la vio. Se quedó serio, se levantó corriendo y salió de la habitación.

~ Narro Yo ~

Estaba viendo como Em le iba a decir a Álvaro lo que sentía cuando se dio cuenta de que estaba allí. Álv se levantó deprisa y salió del salón del piano camino al baño con la cabeza baja. Estaba muy serio pero cuando llegó a mi lado me miró y sonrió, le correspondí. Cuando cerró la puerta del baño corrí hacia Emma y me senté en el piano a su lado.

-¿Y eso? Cuéntamele dije feliz, me sonrió.
-No se, ha surgido.
-Pero, ¿Qué te ha dicho él?
-Pues que si, que le gusto.
-¿Y que le has dicho tu?
-Nada, nos has cortado el rollo.
-Perdona, yo acababa de llegar y quería ver de que hablabais antes de entrar en la conversación, no escuché ni vi nada, solo cuando dijisteporque yo…”
-Bueno pues antes me había dicho que le gustaba y poco mas.
-Que lindo es…
-Pues si, me gusta mucho, pero solo estaré aquí hasta la semana que viene.
-No si te dan permiso para la universidad.
-A ver si me lo dan ya.

Tocaron el timbre.

-Será Dani, voy a abrir.

Fui a abrir la puerta y vi a Álvaro saliendo del baño, le miré y le hice señas con los dedos hacia el salón.

-Vuelve al salón Romeo. –bromeé, se rió y se acercó a mi.
-¿Crees que me dirá que si? – me susurró.
-Si te lo curras un poquito mas, la tienes babeando. – bromeé.
-¿Le gusto? – Asentí. Suspiró aliviado y me abrazó. – Gracias.
-Vale… -reí y fui a abrir.

Llegué a la puerta y abrí.

-Ya pensaba que no me abrías –Entró Dani en casa.
-Es que estaba hablando con Álvaro.
-¿Está aquí?
-Si, en el salón. Ha pasado algo muy fuerte.
-¿El que? –se acercó a mi y me abrazó por la cintura.
-Ya lo verás. – me dio un beso.

Nos besábamos entre risas y bromas.

-Lyz, me voy a duchar. –miré detrás de mi y vi a Emma. Asentí.
-Ven, corre.

Agarré la mano de Dani y entramos rápidamente en el salón. Nos sentamos cada uno a un lado de Álvaro.

-Oye Dani, ¿sabías que es noche de confesiones?le pregunté mirando a Álvaro que me miró y sonrió, empezó a sonrojarse.
-¿Y eso? ¿Qué ha pasado? –me preguntó extrañado.
-No se, pregúntale a tu amigo. ¿Qué ha pasado antes Álvaro?le miré y estaba rojo.
-No se. – se encogió de hombros.
-Ay Dani, ¿sabes lo que me gustas? – le dije molestando a Álvaro.
-¿Qué? No me entero de nada. – me contestó, Álvaro rió.
-Pues que he estado hablando con Emma… -empezó a explicarse.
-¡Y le dijo que le gustaba! –grité sin poder contenerme.
-¿En serio? ¿Y qué te dijo ella?preguntó interesado.
-Nada, no me dijo absolutamente nada.
-Yo creo que no sabía qué decir, la conozco. Cuando se pone nerviosa no habla, tartamudea y le da vueltas a las palabras.expliqué a los chicos.
-¿Y crees que le conteste algo pronto?
-Eso, ¿tú qué piensas?
-No se. Supongo que deberías darle tiempo para que te lo diga ella, a que esté segura…
-Pero se va la semana que viene… -dijo Dani.
-Bueno, si tiene que ser, será.
-Si, no importa. Es mejor no forzar la situación, que surja todo por si solo.

Nos quedamos un rato mirando a la nada, pensando en la conversación, en silencio. De pronto llegó Emma.

-¿Qué pasa? ¿Por qué estáis todos tan callados? –todos la miramos y nos miramos entre nosotros.
-No por nada. No se. –dije.
-Estábamos pensando. –contestó Dani.
-¿Pensando? ¿En qué?
-En nada. ¿Cenamos? – contestó rápidamente Álvaro. Emma me miró extrañada y me encogí de hombros y con gesto de desconcierto.
-Si eso, nosotros os hacemos la cena. –le apoyó Dani.
-Bueno…
-Olvídate de cenar, Em. – nos reímos.
-Muy graciosas. – se burló Dani.

Salieron de la habitación y se fueron a la cocina. Emma y yo nos quedamos hablando y preparando la mesa del salón para cenar viendo la tele.
~ Narra Dani ~

Álvaro y yo nos fuimos a la cocina a preparar la cena para todos.

-¿Qué hacemos?
-No se, algo sencillo. – reímos.
-¿Una parmesana?
-Venga, de calabacines.
-Vale.

Nos pusimos a cocinar a la vez que hablábamos, era un plato rápido y sencillo, en media hora estaría listo.

-¿Es cierto eso que dijo Lyz? ¿De verdad le dijiste que te gustaba? –le pregunté.
-Si tío. A lo mejor me equivoqué.
-Que no, ya verás. Seguro que ahora le gustas más.
-¿Le gustaba antes?
-No se. Pero si le gustabas, ahora más.
-No ayudas, Dani.Reímos- Es que la veo y siento que necesito abrazarla y-resopló.
-Yo creo que o le dices todo claro y asegurándote de que te conteste o te lanzas y te arriesgas a que te corresponda o…
-Que me parta la cara.
-Exacto, pero al menos no estarás tan presionado.
-Bueno, ya veré lo que hago.
-Pero date prisa, no esperes al último día. – dije sacando la bandeja del horno.
-Si surge el último día me jodo y me callo.

No respondí, me encogí de hombros y salí de la cocina con la bandeja. En el salón estaban las chicas esperando para cenar.

-Que bien huele… -dijo Emma.
-Falta que sepa bien. – bromeó Lyz.
-Como esté bueno te lo estaremos recordando siempre. – rió Álvaro.
-¿Pongo la tele o una peli? –pregunté.
-La tele mejor.me contestó Lyz.

Puse la tele y me senté a cenar. Cuando terminamos nos quedamos viéndola, Álvaro y Emma estaban hablando muy bajito y yo tenía el brazo por encima de los hombros de Lyz, abrazándola. Nosotros estábamos recostados de una esquina del sofá al centro y Álvaro y Emma por el otro lado.

*Televisión*

-Seguimos con el grupo revelación de nuestro país, cinco chicos que ante todo, se definen, como amigos que están cumpliendo un sueño en com

Me empecé a poner nervioso, sabía las palabras que venían a continuación. Me coloqué bien en el sofá.

-Dani, ¿estás bien? Estás muy inquieto.me dijo Lyz levantándose y mirándome.
-Si, si, es que me estaba dando con el brazo del sofá en la espalda.

A la vez que me incorporé en el sofá le di un golpe con el pie a Álvaro en su pierna, salió de su conversación y me miró, con el brazo que tenia encima de Lyz le señalé la tele, se dio cuenta y rápidamente buscó el mando y cambió el canal. Fueron los minutos más largos de mi vida. Cuando vi que había otro canal, miré a Emma y estaba mirándonos con la boca abierta y los ojos a punto de salírsele de la cara. Miré a Álvaro asustado y él se puso el dedo en los labios, en seña de que guardara silencio.


24. TU QUE SIEMPRE ESTÁS AHÍ

~ Narro Yo ~

Después de pasar todo el domingo tiradas en pijama sin hacer nada, llegó el lunes. Me desperté temprano, preparé el desayuno para las dos y desperté a Emma. Desayunamos juntas hablando de lo bien que nos lo habíamos pasado la noche anterior. Al terminar, nos duchamos y preparamos, y fuimos a la Universidad.

-Al final, ¿Qué vas a hacer? – Pregunté - ¿Vas a presentar la solicitud?
-No se, me gustaría pero aun no tengo permiso.
-Bueno, pues preguntamos cuanto tienes de plazo y cuando sepamos la decisión de tus padres volvemos y la presentas.
-¿De verdad que no te importa volver otra vez? –Reí.
-¿Qué me va a importar? Claro que no, mujer.
-Gracias.
-¿Por qué?
-Por estar siempre ahí para mí.
-¿Tu eres tonta? Eso no tienes que agradecerlo.

Llegamos al Campus Universitario, era la primera vez que estaba allí, todos los trámites los había hecho por Internet desde casa, y me pareció enorme. Gracias a que los edificios tenían en la fachada un cartel anunciando que facultad era, busqué la mía y entramos.

-¿A dónde tenemos que ir, Lyz?
-No lo se, nunca he estado aquí.
-Pregúntale a alguien. – Busqué con la mirada a alguien.

Vi a dos chicas hablando animadamente y riendo. Agarré de la mano a Emma y me acerqué a las chicas.

-Hola, buenos díasinterrumpieron la conversación y me miraronperdonad, ¿sabéis donde está Administración?
-Si, sigue recto y en el segundo pasillo gira a la derecha.
-Allí hay un cartel grande que pone “Administración”.
-Gracias, chicas.
-¿Sois nuevas? – me preguntó la primera.
-Yo si, - afirmé – ella – señalé a Emma – aun no se sabe.
-De primero entonces. – afirmó la segunda.
-Si. – sonreí.
-Bienvenida, yo soy Sara.Dijo la primera. Era una chica de piel morena, ojos oscuros y pelo corto y oscuro.Y ella es Alicia. - La segunda era de piel bastante pálida, ojos oscuros y pelo largo y oscuro.
–Y las dos somos de segundo, si necesitas ayuda no dudes en pedírnosla, ¿vale? – dijo.
-Gracias. – les sonreí. Me giré para irme, miré a Emma y le sonreí. - Que majas, ¿no?
-¡Esperad! – nos giramos. – si queréis, os acompañamos.

Me encogí de hombros, ellas se sonrieron y se pusieron cada una a nuestro lado y entrelazaron sus brazos con los nuestros. Estaba sorprendida y Emma aun mas. Llegamos en seguida a Administración.

-Buenos días, Pino – Dijo amable Alicia.
-Te traemos chicas nuevas perdidas. – anunció sonriente Sara.
-Buenos días chicas, ¿perdidas? A ver… - apareció una mujer de detrás de una estantería quitándose las gafas.
-Buenos días. – dijimos nosotras vergonzosas.
-¿Qué necesitabais? – Emma me miró.
-Yo me llamo Elizabeth Payne y el viernes recibí una llamada diciéndome que…
-Si, la becada por idiomas. – tecleaba en el ordenador.
-Si, he traído los papeles que se me pidió por teléfono. – los saqué del bolso y los entregué.
-Veamos… - se puso las gafas y los leyó. – Correcto, estos son. Muy bien…
-¿Ya es compañera? – Preguntó Sara.
-PuesSi. Elizabeth, firma aquí y aquíseñaló dos papeles. Firmé.El segundo lunes de Septiembre empiezan las clases, a las 8 de la mañana aquí para indicarte a donde ir.
-De acuerdo. Tengo una preguntame miró - ¿Hasta cuando tendría de plazo para solicitar una plaza y beca?me miró extrañada.
-Ya tienes tu plaza y beca…
-Si, lo se, no es para mi. – Miré a Emma. – Es para ella.
-Bien, - la mirópues tienes hasta el primer lunes de Septiembre.
-Gracias. – le contestamos.
-¿Quieres los papeles y los vas rellenando? – le preguntó a Emma que asintió. – Espera.

Se fue y volvió a los pocos instantes moviendo papeles que tenía en las manos.

-Aquí tienes, tienes que entregarlos rellenos, el último día es el primer lunes de Septiembre, recuérdalo.
-Bien, gracias. – Los cogió y la mujer desapareció tras la estantería de nuevo.
-¿Está todo? ¿Nos vamos? – le pregunté a Emma. Asintió sonriente.
-¿A dónde vais a ir ahora, chicas? – me preguntó Alicia.
-No se, daremos una vuelta y luego nos iremos a casa. – Contesté.
-Si queréis os podemos enseñar esto para que no vengáis perdidas el primer día… - comenzó a hablar Alicia muy amable.
-Y luego podemos ir a tomar algo por ahí, si queréis, claro. – terminó Sara.
-A mi me da igual, Em ¿te apetece? – le pregunté.
-Si, claro.
-Venga, pues vamos. – Sara nos agarró del brazo y empezó a andar por la facultad.

Nos enseñó los pisos, los pasillos y las aulas. Más o menos me lo aprendí, pero no sabría adonde tenía que ir exactamente hasta el primer día. Salimos de allí y nos fuimos al centro, a una cafetería que Alicia conocía, allí nos sentamos a desayunar todas juntas a la vez que hablábamos.

-¿Y tu Emma, también eres de Londres? – le preguntó Sara.
-Si, de siempre, ella es la que llegó nueva a mi ciudad. – rió.
-¿Y que idiomas hablas, Lyz? – me preguntó Alicia.
-Puesespañol, inglés y francés, y controlo alemán, polaco y rumano.
-Vaya, ¡que fuerte!exclamó Sara. Y todas reímos.
-No, no es para tanto. – quité importancia.
-¿Qué no? Puedes viajar sin problemas. – comentó Alicia.
-Y ligarás mucho sabiendo idiomas, y siendo tan… tan… con perdón, asquerosamente perfecta. – La miré perpleja hasta que se rió y entendí que era bueno.
-¿Gracias? En realidad a veces, cuando hablo con alguien en un idioma me vienen palabras de otro y es un poco lío, pero es divertido vacilar a los pesados cambiándoles de idioma. Por cierto, ¿Qué haréis esta tarde?pregunté riendo.
-Pues… - se miraron y encogieron de hombros. – Nada, ¿por?
-Por si os apetecía quedar después de comer y hacer algo, es que no conozco a mucha gente, por no decir a casi nadie.
-Si, claro, ¿Por qué no? – dijo Sara mirando a Alicia.
-Será divertido. –le contestó ella.
-¿Y por qué no coméis en casa con nosotras? – dijo Emma mirándome, yo asentí.
-Si, venid.
-Por mi bien.
-Y por mí.

Seguimos hablando haciendo planes para por la tarde y noche. El móvil, que estaba encima de la mesa, comenzó a vibrar, lo miré y era Carlos.

-Perdonad. – les dije y cogí la llamada. – ¡Hola Carlos! ¿Qué pasa?
-Hola, eso me gustaría saber, ¿Dónde estáis, Eli?
-En el centro, ¿Por qué?
-Porque hemos estado en tu casa Dani, Álvaro y yo y no estabais y os llamamos y no contestáis. Estábamos preocupados.
-¡Lo siento mucho, de verdad! Perdonadnos, los tenemos en silencio porque estábamos en la facultad, que tenia que arreglar unos papeles.
-No pasa nada, pero devolved las llamadas, que están preocupados los dos, ¿eh?
-Si, descuida, perdona, de verdad. ¿Qué tal todos?
-Muy bien, esta tarde quedaremos, ¿te vienes?
-No, he hecho planes, ya te contaré. Y la playa, ¿Qué tal?
-¿Playa? Ah, si, la playa… Muy rica.
-Estarás morenito, ¿no?
-No, que va. Ni un poquito.
-¿Y Blas?
-Tampoco, usamos mucha protección.
-Pues que desperdicio de fin de semana en la playa.reímos.
-No, para nada. Hemos disfrutado del calor, el sol, el agua, la playa y las vistas.
-El marprecioso, ¿no?
-Ah si, si, las vistas al mar también. – Reímos los dos.
-Eres lo peor.
-Bueno, te dejo que tengo que hacer algo de comer para luego.
-Vale, ya nos veremos. Adiós.
-Besos, llama a Dani.
-Si. Besos.

Colgué y miré a Emma.

-Era Carlos, que los chicos nos han estado llamando y no hemos contestado. – Miró su móvil.
-Yo no tengo llamadas perdidas. Tampoco sus números. - Rió
-Tengo 7 llamadas perdidas de Dani y 5 de Álv.le dije.
-Nos van a matar. -contestó
-¿De quienes habláis chicas? –preguntó Sara.
-De unos amigos.contesté.Voy a llamarles.
Emma asintió y llamé a Álvaro, y luego a Dani.

-¡LYZ, ¿ESTÁIS BIEN?! –contestó.
-Si, lo siento, tranquilo.
-Estábamos muy preocupados, si os pasa algo, yo… -se le cortó la voz.
-Relájate, cariño, no ha pasado nada, estábamos en la facultad arreglando papeles, por eso lo tenía en silencio. –le tranquilicé.
-Está bien. ¿Está todo resuelto en la facultad?
-Si, ya tengo mi plaza.
-¿Quedamos a comer hoy?
-No se, hemos quedado con unas chicas de la facultad a comer, ¿te apetece venir?
-¿Qué edad tienen?
-No lo se, son de segundo.
-¿Segundo? Ehno, mejor no, comed vosotras, ya nos vemos por la noche.
-Como quieras.
-Si, mejor. Bueno, nos vemos luego, te quiero.
-Hasta después, yo también te quiero. Besos.

Colgué y volví a la conversación de la mesa.

-¿Todo bien, Lyz?me preguntó Em.
-Si, ya están más tranquilos.
-Pobres.
-Estaban fatal.
-Bueno… ¿Qué, chicas, nos vamos a dar una vuelta? – pregunté al resto.
-Si, venga, vamos a comprar.
-Vale, vamos.

Nos levantamos, pagamos y nos fuimos a dar una vuelta por el centro. Compramos poco pero lo pasamos bien. Al final nos fuimos a mi casa, almorzamos juntas y pasamos la tarde jugando a los juegos de mesa de Carlos.





23. DON'T YOU WORRY, DON'T YOU WORRY CHILD

Todos se fueron y Emma y yo nos quedamos solas otra vez.

-Que silencio de repente… - me dijo.
-¿A que mola? – Reí.
-No mucho, es mejor cuando ellos están aquí.
-Ya, pero a veces un poco de tranquilidad no viene mal.

Fuimos al salón y vimos el desastre que había.

-¿Qué hacemos con esto? – me preguntó.

Apagué la tele y los altavoces, salí y apagué la luz.
-Solucionado. – bromeó.
-Claro. Venga vamos a acostarnos, ya lo recogemos mañana.subimos las escaleras.
-Oye- la miré.ha dichomi noviaya es oficial.dijo dándome golpes con el codo en el costado, yo reí.
-Y Álvaro se ha aludido cuando dijeron lo de que una chica gusta más que otra.

Em miró al suelo sonriendo y sonrojada, no dijo nada, yo me reí de verla así. Terminamos de subir las escaleras y nos fuimos a dormir a mi cama, era la más grande en la habitación grande.

~ Narra Emma ~

Me desperté a las 10, había dormido como nunca, dos días en España y ya estaba cansada: nos levantábamos temprano y nos acostábamos muy tarde. Los chicos nos tenían siempre muy entretenidas y haciendo algo divertido, lástima que el fin de semana ellos lo fueran a pasar fuera. Me daba pena Lyz, se que aunque se riera y bromeara con que ellos se fueran, en el fondo les echaría de menos, acostumbrada a estar siempre con ellosen especial a Dani, pero bueno, solo serían tres días. Ay, tres días sin ver la dulce mirada y perfecta sonrisa de Álvaro, me tenía loca. Lástima que fuera a estar aquí poco tiempo. Después de pasar un rato en la cama pensando, me levanté, y desayuné, en poco tiempo bajó Lyz.

-Buenos días. – le dije levantando la taza. Lyz rió.
-Hola…

Se preparó el desayuno y se sentó conmigo.

-¿Preparada para limpiar el desastre de anoche?
-No mucho, me duele todo… - contesté.
-¿Y eso de qué?
-No se.
-A ver si te vas a ir lesionada y tu madre piensa que te he maltratado o algo. – Reímos
-Si, ya verás cuando le cuente que me has tenido limpiando toda la casa… - Bromeé.
-Uy, cuéntale mejor que te gusta uno de mis amigos que te ha llevado a un parque de atracciones, a cenar, de compras y al teatro. Verás que gracia. – Bromeó
-Pues si, casi que la llamo ya y le cuento.Lyz rió.No, en serio, tengo que llamarla.
-Ah. – se quedó muy seria. Me levanté y fui a llamar a mi madre.

~ Narro Yo ~

Emma se fue a llamar a casa y yo terminé de desayunar, recogí y fregué lo que habíamos usado, para cuando terminé ella había terminado de hablar.

-Bueno, ya estoy. ¿Empezamos con el salón?
-Si, vamos a ver si el desastre es el mismo o ha menguado. – Bromeé

Fuimos al salón.

-Mala suerte amiga, - Me golpeó el hombro.el desastre es el mismo.Reí
-Bueno, pues no hay más remedio que empezar… - suspiré.

Pusimos música de Bruno Mars para animarnos y empezamos a limpiar y recoger los platos, los vasos, cubiertos, cajas de pizzas, restos de comida, los juegos de mesa que Carlos había traído, los mandos de la play, todo. Tardamos una hora y media, subimos a la habitación y nos preparamos para salir. Cuando estuvimos listas cogimos un taxi y fuimos a los grandes almacenes y a Ikea.

~ Narra Emma ~

Fuimos a comprar lo que necesitábamos para la casa y arreglar los baños, por último fuimos a mi querido Ikea, Lyz quería comprar un sillón o algo así. Estábamos paseando y mirando cuando a Lyz le sonó el móvil, se apartó un poco para huir del ruido y comenzó a hablar, yo seguí mirando y cogiendo cosas.

-No te lo vas a creer. – Me dijo emocionada.
-Prueba…
-Era de la Universidad, que además de aceptarme, me han concedido una beca por el alto nivel de idiomas que tengo y por vivir sola aquí. Tengo que ir el lunes a presentar unos papeles y está hecho.Me hablaba muy rápido y emocionada.
-Qué bien, ojala yo pudiera hacerlo también.
-Y puedes, solo tendrías que aprender a hablar español más fluido.
-¿Tu crees?
-Claro, ¿Por qué no pruebas a solicitar una plaza y beca?
-¿Y luego qué hago, cómo se lo tomarán mis padres?
-Eso es lo malo. Puedes preguntarles y si aceptan, el lunes cuando vayamos lo presentas.
-Podría probar, pero lo veo difícil.
-Venga ya, eres responsable, inteligente y seria, ¿Por qué no iban a dejarte?
-Además estaría contigo.
-Exacto. Oye, ¿te gusta ese cuadro para el salón?
-Si, es mono…
-Cógelo también.

Seguimos hablando y opinando sobre lo que había en la tienda. Encontramos los sillones que quería, eran puffs, compró tres y encargó que le llevaran la compra a casa, igual que había hecho con la compra anterior.

~ Narro Yo ~

Volvimos a casa, era la hora de comer, nos preparamos la comida y almorzamos. Cuando terminamos nos pusimos a ver la tele y en un par de horas llegaron las compras que habíamos hecho: toalleros, espejos nuevos y tres puff como el que tenía Dani en casa, entre otras muchas cosas. Nos pusimos a colocarlo todo y terminar lo que le quedaba a la casa. Terminamos de noche, nos duchamos y tumbamos a ver una peli en los puffs nuevos.

-Anda, pues estas cosas son cómodas. – rió Emma.
-¿Verdad que si? Dani tiene uno en casa y me dio envidia.
-Y claro, tuviste que ir a por uno.
-Por supuesto. Ya que hoy ha sido duro, ¿Por qué no nos acostamos temprano?
-Si, como quieras, pero estoy cómoda aquí viendo la tele.
-Yo tengo solución para eso.
-¿Cuál? – me miró extrañada-
-Bajamos el colchón grande y nos quedamos aquí.
-¿En serio podemos hacer eso?
-Claro, ¿no es mi casa? Pues mando yo. Vamos a buscarlo.

Pasamos la noche durmiendo en el salón viendo películas de risa.
El sábado lo pasamos de compras y por la noche nos estábamos preparando para salir y me llamó mi madre.

-Em, es mi madre, aprovecha y habla con la tuya sobre la Universidad.
-Vale.

~ Narra Emma ~

Cómo Lyz iba a contarle a su madre la noticia sobre la Universidad y yo me moría por contarle mis planes a la mía, la llamé.

-Hola mamá.
-Hola Emma, ¿Va todo bien?
-Si, genial. Me lo estoy pasando muy bien.
-Me alegro que te esté gustando. Aprovecha que tiene fin.
-De eso quería hablarte.
-¿Qué pasa?
-Que no tiene por qué tener fin.
-¿Qué quieres decir?
-A Lyz le han concedido una beca en la Universidad por saber idioma y vivir sola, y ya que a mi me gustaría estar con ella y estudiar, me preguntaba si me dejarías presentar una solicitud en la universidad de aquí.
-¿Para estudiar ahí? ¿En España?
-Si, no se, era una idea…
-Cariño, yo quiero que seas feliz y se que si estás con Elizabethmalo, cuando llamaba a Lyz por su nombre completo, no iba bien - vas a estar bien y todo eso, pero compréndelo es muy lejos y vosotras solas.
-Ya, pero podría probar, primero tendrían que aceptarme…
-Y si lo hacen tendrás que quedarte como mínimo un año.
-Lo se, pero me hace mucha ilusión, mamá, por favor.
-Bueno, lo hablaré con papá y ya te digo, ¿Vale?
-¿Pero por tu parte es un si?
-Por mi parte es un “puedes presentar la solicitud”
-Gracias, mamá, te quiero.
-Y yo a ti. ¿Algo más que pedirme?
-No, gracias.
-Un beso cariño, adiós.
-Adiós.

Colgué con una sonrisa enorme.

-¡Lyz!
-Dime. ¿Has hablado con tu madre?
-Si, ella me da permiso para presentar la solicitud, pero mi padre no lo sabe.
-¿Entonces, que hacemos?
-Esperar a que mi padre diga algo.
-¿Pero tu, como lo ves?
-Yo creo que bien.
-Bueno, pues vamos a celebrarlo.
-¿A dónde?
-A algún sitio a bailar y tomar algo.
-Venga va.

Salimos de casa en taxi y nos llevó a una discoteca, estuvimos allí hasta las 3 bailando, bebiendo y pasándolo bien. Para colmo, sonóDont you worry childque me venía increíble para el momento. Llegamos a casa a las 3.30 y nos fuimos directas al salón a dormir, estábamos tan cansadas que solo nos quitamos los vestidos y nos metimos en la cama.


El domingo nos levantamos pasado el mediodía, almorzamos lo que nos sobró del día anterior y nos quedamos en pijama todo el día, viendo películas en el salón.