~ Narra
Emma ~
-Álvaro,
tenemos que hablar… -Le miré preocupada.
-Sí,
claro, ¿Qué pasa? –me dijo abrazándome.
-Que me
gustas mucho, incluso creo que te empiezo a querer. –se me humedecieron los
ojos, le abracé y él me besó.
-Em, no
llores, yo estoy igual que tú. –dijo con la voz entrecortada.
-Pero…
me voy en dos días y no me apetece nada, en realidad. –le abracé aún más
fuerte.
-¿Y
crees que yo sí? –rió. – no quiero que nos separemos. -Rompí a llorar.-Ya se,
prepárate, que esta noche salimos tu y yo, solos.
-¿De
verdad? –le miré.
-Claro,
venga. Prepárate. Yo voy a casa y vuelvo a buscarte. –Asentí.
Me dio
un beso y se fue. Yo me senté en la cama, y rompí a llorar.
~ Narra
Álvaro ~
Salí de la habitación de Emma y bajé las escaleras, todos estaban en el salón jugando al Party&Co. Todos me miraron al pasar por allí.
-¿Qué
pasa? ¿Te vas? –me preguntó Lyz.
-Sí,
pero luego vengo a buscar a Emma. Esta noche salimos juntos. No nos esperéis.
–expliqué.
-¿Qué
tienes preparado? –se interesó la chica.
-La voy
a llevar a cenar, al teatro, a tomar algo, iremos a mi casa, veremos una peli,
tomaremos unas copas, y mañana me la llevo a la montaña, daremos un paseo,
almorzaremos, iremos al cine y pasaremos la noche juntos.
-O sea,
que me la secuestras hasta pasado mañana. –sonrió.
-Sí, más
o menos. Pasado mañana vendremos a desayunar, toma, -abrí mi cartera y le di
dinero.- quiero que compres todo lo que le gusta para desayunar y le prepares
una despedida inolvidable.
-Álvaro,
¿Qué te pasa? Estás que no respiras. –me dijo Dani.
-Que no
quiero que se vaya y le quedan dos días aquí, quiero aprovecharlos al máximo
con ella.
Lyz me
abrazó, me despedí de ella y los chicos y me fui.
~ Narro
Yo ~
Álvaro se fue a prepararle todo a Emma. Yo miré a Dani emocionada por lo que iba a hacer su amigo.
-Ya podrías tu hacer algo así. –le dije.
-Cuando
te vayas. –bromeó abrazándome.
-Voy a
ver qué está haciendo Emma y a prepararle la maleta.
Subí a
su habitación, abrí la puerta y vi a Emma en el sentada en el suelo llorando.
Cerré la puerta rápidamente y me senté a su lado.
-Amiga, ¿Qué te pasa?- le pregunté.
-No
quiero irme. –contestó muy triste, me reí y ella me miró desconcertada.
-¿Y por
no querer irte vas a perder el tiempo llorando? Aprovéchalo y pásalo con la
gente que te quiere. Álvaro me ha dicho lo que te tiene preparado y créeme,
date prisa y prepárate.
-¿Tan
bueno es? –sonrió, asentí.
-Venga,
venga, vete a la ducha.
Se
levantó lentamente, me abrazó y se metió en la ducha. Mientras ella se duchaba
y sin que se diera cuenta, le preparé una pequeña maleta con todo lo necesario
para pasar dos días: ropa interior, un neceser, champú, jabón, cepillo,
maquillaje, unos vaqueros y dos camisetas, una chaqueta y un par de zapatos.
Cuando terminé la bajé rápidamente al salón.
Cuando
volví a subir, Emma ya había salido de la ducha. La ayudé a elegir la ropa y a
peinarse. Estaba poniéndose los zapatos cuando sonó el timbre.
-Yo bajo a abrir. –le dije.
Corrí a abrir y era Álvaro.
-Hola. –saludó.
-Toma,
su maleta, no sabe nada. –reí.
-Gracias.
–me dio un beso en la mejilla y salió a meterla en el maletero de su coche.
-Emma,
es Álvaro.
~ Narra
Álvaro ~
Cuando salí de casa de Lyz, aceleré y llegué a casa 10 minutos antes de lo normal. Entré rápidamente. Me conecté a internet y realicé las reservas del restaurante y el hotel en la montaña, además compré las entradas para el cine y el teatro. Me duché, preparé la maleta lo más rápido posible, tardé una hora y media. De camino a casa de Lyz, pasé por una joyería. No reparé en gastos.
Lyz me
recibió en su casa y me dio la maleta de Emma, no sabía nada de lo que le tenía
preparado. La llamó y le dijo que era yo. La puerta de su habitación se abrió y
salió de ella. Bajó las escaleras. Estaba guapísima, llevaba un vestido negro
muy elegante. No sabía qué decirle.
-Bueno,
di algo. –me dijo sonriente.
-Hermosa.
–le sujeté la cintura y le di un beso.
-¿Nos
vamos? –me preguntó.
-Cuando
quieras. –le dije sin dejar de mirarla.
Cogí su
chaqueta y se la puse. Le dio un beso a Lyz y a los chicos. Me despedí de todos
y nos fuimos de la mano. Salimos a la calle, Lyz y Dani estaban en la puerta de
la casa y los chicos en la ventana del salón. Le abrí la puerta del coche y
riendo se sentó. Me metí en el coche. Nos despedimos y nos fuimos.

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